viernes, 15 de marzo de 2013

Para los que creen que el infierno no existe /continuación)

   ¿Cómo había caído tan bajo hasta llegar a esta situación? Apenas hacía un año que había comenzado todo, cuando alguien que a su vez conocía a alguien de su círculo de amigos, la había invitado a una fiesta en la que el alcohol abundaba sin reservas, y en la que se jugaba a un juego que consistía en una especie de ruleta rusa, en donde se hacía girar suavemente una mesita redonda giratoria sobre la que habían colocado varios vasos llenos de whisky, uno de los cuales  además, llevaba un "premio", cada cual cogía el vaso que se había parado frente a él y ella fue la "afortunada" en aquella ocasión en aquella fiesta a la que jamás debió asistir, pero a veces el destino nos juega malas pasadas.
    Al poco rato de apurar su vaso de whisky empezó a notar como una sensación de ingravidez la invadía y comenzó  a elevarse sobre todos ellos, ¡era genial!. Podía verlos bailando y riendo pero ya no los oía, tan alto había subido ¡y seguía volando sobre sus cabezas y elevándose cada vez más! A su alrededor se agitaban millones de lucecitas como estrellas en un universo creado para ella, lucecitas que continuamente cambiaban de forma y color como si de un gigantesco calidoscopio se tratase. No recordaba como acabó la fiesta ni como llegó a su casa, pero despertó en su dormitorio con un fuerte dolor de cabeza y unas terribles nauseas y en aquel momento se prometió a si misma que no volvería a ocurrir, ¡pero ocurrió!

    Su madre ya le había aconsejado en varias ocasiones que cambiase de amistades, que aquel grupo con el que salía últimamente era una mala influencia para ella, pero siempre se burlaba de sus recomendaciones y consejos acusándole de vivir obsesionada con el fantasma de la droga y solía decirle,_no te preocupes, tu hija tiene muy claro que nunca entrará en ese mundo_ pero había entrado ¡y cómo!

   Al principio solo fueron pequeños asaltos al monedero de mamá pero pronto eso no fue suficiente y se fue convirtiendo en algo más. Hoy unos pendientes, mañana un anillo y así, poco a poco, fueron desapareciendo las escasas joyas que había en la casa, pero aquel "monstruo" seguía creciendo y cada vez le costaba más alimentarlo.......Continuará




7 comentarios:

  1. Hola querida Julia, muy ameno este relato tan cotidiano y real... bueno pues nos armarenos de paciencia y volveré a pasarme para terminarlo de
    leer, gracias por compartir que pases un estupendo
    fin de semana, saludos Pilar.

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  2. Un terrible problema que arruina la vida de toda la familia LA DROGA.
    Espero el final.
    Roser

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  3. Hola Julia tu relato promete ser muy interesante, destapando el mundo de lastan perjudiciales drogas.
    Un abrazo.

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  4. Por desgracia conozco muchas historias de ese calibre, algunas me han roto el corazón. Pero nadie aprende en cabeza ajena. Yo lo mame de niño con la vista y nunca me deje atrapar ni por el tabaco ni el vino.

    Gracias un abrazo

    Antonio

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  5. Es triste, ¡pero tan real...!.
    Seguiré el relato, amiga.
    Besos y abrazos.

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  6. POR DESGRACIA , HEMOS CONOCIDO MUCHO DE ESTE IMPOTENTE TEMA...
    MEJOR NO CONOCERLO
    ¡ES ABRUMADOR Y DIFICIL !
    SALUDOS CARIÑOSOS CONCHITA.

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  7. Julia gracias por tu visita en cuantro al tema yo creo que es un temor latente para todas las que tenemos hijos, es el temor de cada día y el pedimento diario a nuestro Padre de que los guie por sus caminos y no los deje flaquear.Besos.Olga.

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